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Hola a todos bienvenidos a mi página web.

Soy un apasionado desde niño de todo lo referente a las historias, las batallas navales tanto belicas como estrategicas. esta página web la quiero dedicar a todo este referente sus batallas navales, sus estrategias, sus tácticas, su tecnología de antes y de ahora, las historias cruentas que sucedieron. Un reconocido homenaje a todas aquellas personas que dieron sus vidas por estas causas. un recorrido por los lugares etc. espero que disfrutéis de todo esto como yo lo estoy haciendo. Y un pequeño recorrido por la construcción de nuestro buque insignia El Santísima Trinidad, podeis seguirlo en mi Blog.

Egipto, potencia naval

Pintura mural de la necrópolis de tebas que muestra un barco egipcio propulsado a vela y remo. Data del comienzo del Imperio Nuevo, hacia el siglo XVI a.C.

Después de cuatro siglos de navegación exclusivamente fluvial, los faraones emprendieron el salto a la navegación marítima cuando fue necesario competir comercialmente con los fenicios. Los egipcios entablaron contra los Pueblos del Mar el primer combate naval de la historia, la batalla de Pelusio, y sentaron las bases de las futuras embarcaciones militares griegas, así como de las técnicas de combate.

Las culturas del Egeo y la expansión fenicia

Naves de combate fenicias y asirias hacia 600 a.C. Grabado del siglo XIX conservado en el Museo Naval de Madrid.

El desarrollo de la marina de guerra propiamente dicha nació en el Mediterráneo Occidental. Fueron los fenicios quienes unificaron los conocimientos de las culturas marítimas que florecieron en el mar Egeo -la minoica, la micénica y la de los Pueblos del Mar-, para crear la primera talasocracia propiamente dicha. Los fenicios han pasado a la historia como el pueblo navegante por antonomasia; su civilización se extendió por el Mediterráneo hasta el extremo oeste, y llegaron a explorar África y la costa atlántica de Europa. Los fenicios sentaron las bases técnicas y comerciales del tráfico marítimo en la antigüedad.

Grecia y Roma

Con la consolidación de la cultura griega se produjo la primera gran expansión marítima de carácter eminentemente colonial de la historia. También con Grecia llegó la primera utilización del barco como arma decisiva en la guerra, muy especialmente en la batalla de Salamina contra los persas. Con los griegos, el mar, la navegación y el motor de su desarrollo.

Roma recogió los beneficios de la cultura naval griega y dominó el Mediterráneo de levante a poniente y de este a oeste, confugurando una cultura náutica que se mantuvo hasta la Edad Media europea

Las guerras Médicas

Grabado que muestra una escena de la batalla de Salamina en la que los griegos, comandados por Temístocles, lograron una decisiva victoria sobre la flota persa, malogrando definitivamente los planes de Jerjes para invadir Grecia.

La expansión griega tuvo que enfrentarse en su primer choque militar con el recientemente creado Imperio persa.

Durante más de 20 años, desde el 500 al 478 a.C., ambos pueblos protagonizaron confrontaciones cortas pero intensas que dieron lugar a memorables batallas, como las de Maratón y Salamina, en las que quedó de manifiesto la importancia del poder y la estrategia navales.

Las batallas napoleónicas

La transición entre los siglos XVIII y XIX vino marcada en Europa por la expansión de la reciente República de Francia llevada a cabo por Napoleón. Los planes expansionistas de Bonaparte tropezaron en aguas del océano con la Marina inglesa, originando los mayores enfrentamientos navales de la historia que culminaron en la batalla de Trafalgar. Tras la derrota de los franceses, Inglaterra asentó su hegemonía en el mar durante los siguientes cien años.

La batalla del Nilo

Flota británica en Gibraltar. La base de los ingleses en el Peñón permitía a la Royal Navy controlar el estrecho. Durante la campaña de Egipto emprendida por Napoleón. Flota británica en Gibraltar. La base de los inglesese en el Peñón permitía a la Royal Navy controlar el estrecho. Durante la campaña de Egipto empremdida por Napoleón, el almirante Jervis fue el responsable del bloqueo del estrcho.

Inglaterra impuso el primer retroceso a los planes expansionistas de Napoleón en Abukir, en la costa de Alejandría, en la que se denominó batalla del Nilo. Tras una intensa persecución por el Mediterráneo, la flota de Nelson alcanzó por sorpresa a la francesa, obteniendo una victoria que desbarató los planes asiáticos del general francés y tuvo una enorme repercusión política en Europa. Para Nelson supuso la gloria y la demostración ante el mundo entero de su valor y de sus dotes de excepcional estratega.

La batalla de Copenhague

Destrucción de la flota danesa en el puerto de Copenhague, el 2 de abril de 1801, llevada a cabo por los buques ingleses en una arriesgada estrategia del almirante Nelson. Óleo de L. Whitcombe de 1816 Destrucción de la flota danesa en el puerto de Copenhague, el 2 de abril de 1801, llevada a cabo por los buques ingleses en una arriesgada estrategia del almirante Nelson. Óleo de L. Whitcombe de 1816.

Los planes marítimos de Napoleón sufrieron otro revés cuando la flota danesa fue derrotada en aguas de Copenhague. La reacción inglesa a la formación de la Liga de Neutralidad Armada, una asociación integrada por Francia entre Rusia, Prusia, Suecia y Dinamarca, fue consolidar e imponer el poder de la Royal Navy en los mares de Europa. La batalla fue otro osado triunfo de Nelson, quien se salvó de un consejo de guerra al desobedecer las órdenes de su almirante en jefe.

El bloqueo de los puertos franceses

Navíos franceses de finales del siglo XVIII. La Armada francesa quedó, tras la batalla del Nilo, en inferioridad de condiciones frente a la Royal Navy. Navíos franceses de finales del siglo XVIII. La Armada francesa quedó, tras la batalla del Nilo, en inferioridad de condiciones frente a la Royal Navy.

Al fracasar su estrategia en el Báltico, Napoleón empezó a planificar la invasión de Gran Bretaña por el paso de Caláis. Ante el peligro que suponía el Ejército francés, concentrado principalmente en Boulogne, el gobierno inglés decidió utilizar su superioridad en el mar para bloquear a la flota francesa en sus puertos de base. En la primavera de 1803, la tensión creció hasta desembarcar en la batalla de Trafalgar casi dos años y medio más tarde.

La batalla de Trafalgar

El Redoutable desarbolado, óleo de Louis Philippe Crepin (1772-1851), en el que se muestra el momento de la batalla de Trafalgar en que el navío iglés Témeraire consigue romper el palo de mesana del barco francés. Museo de la Marina, París.

Tras liberarse por segunda vez del bloqueo de Tolón, Villeneuve logró reunirse con la escuadra española y ejecutar el plan de Napoleón para confundir a la Royal Navy. Sin embargo, la flota francoespañola, tras atravesar el Atlántico e intentar liberar el puerto de Brest sin conseguirlo, acabó en Cádiz bloqueada por Nelson. Su precipitada salida a la mar llevó a la gran batalla de Trafalgar, donde su derrota fue total. Tras ella, Inglaterra se reafirmó como la gran potencia naval del siglo XIX.

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El estado de la flota francesa

Los barcos con los que contaba Napoleón en tolón para iniciar la conquista de Egipto no estaban en las condiciones adecuadas que cualquier almirante hubiera deseado. la mayoría de los navíos de línea habían sido reparados y equipados, algunos de forma un tanto precaria. Por otra parte, el general francés tenía serias dudas sobre la competencia de sus oficiales de Marina. La flota estaba comandada por el almirante François Paul de Brueys, uno de los supervivientes de la vieja Armada Real, pero sus capitanes procedían en su mayor parte de la marina mercante, por lo que desconocían los códigos de señales militares y las maniobras de combate; tan sólo unos pocos procedían de la aristocracia, los que habían encumbrado el poder naval francés pocos años antes. La política de revitalización de la Marina emprendida por el Directorio había recuperado a estos excelentes oficiales, que eran la gran esperanza de Bonaparte en caso de un enfrentamiento directo con la flota anglosajona.

Reparación de los navíos ingleses en alta mar

Una de las ventajas que distinguía a la Marina inglesa en relación a las de sus sus rivales era la autosuficiencia de sus tripulaciones para reparar las frecuentes averías o desperfectos que se producían en combate. La alta cualificación de los carpinteros de a bordo y de sus aprendices, y la formación marinera de cada uno de los grumetes, permitían a los ingleses recuperarse tras los devastadores combates. Aprovechaban muchas veces los materiales de los barcos capturados y lo hacían incluso en alta mar, sin necesidad de recalar en ningún puerto. La misma tripulación del Vanguar del almirante Nelson, por ejemplo, pudo reparar en pocas horas su aparejo en Cerdeña, tras haber perdido dos masteleros, gracias a que mientras navegaban fueron reparando la jarcia. Este gran mérito fue decisivo en las batallas napoleónicas, en una época en la que los vencedores acumulaban casi tantos destrozos como los vencidos.

El almirante sir Hyde Parker ostentó el mando oficial de la escuadra inglesa en la batalla de Copenague. El almirante sir Hyde Parker ostentó el mando oficial de la escuadra inglesa en la batalla de Copenhague.
Característico sello que la Royal Navy hacía grabar en todas sus carronadas. Muchas de estas piezas fueron básicas en los combates de gran proximidad que se desarrollaron en Copenhague. Característico sello que la Royal Navy hacía grabar en todas sus carronadas. Muchas de estas piezas fueron básicas en los combates de gran proximidad que se desarrollaron en Copenhague.

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